En una jornada marcada por el profundo dolor y el respeto, familiares, sobrevivientes y autoridades civiles se reunieron en la cordillera de la Región del Biobío para conmemorar los 21 años de la Tragedia de Antuco, el peor desastre del Ejército chileno en tiempos de paz.
El acto oficial y de recogimiento se desarrolló en el mismo sector cordillerano donde el 18 de mayo de 2005 perdieron la vida 44 soldados conscriptos y el sargento segundo Luis Monares, tras ser obligados a marchar bajo extremas condiciones climáticas y enfrentar una tormenta de viento y nieve conocida como "viento blanco".
Compromiso del Estado y memoria activa
La ceremonia oficial contó con la presencia del Delegación Presidencial Provincial de Biobío, Juan Pablo Mellado, en representación del Gobierno, junto a la alcaldesa de Antuco, Sandra Bobadilla. Ambos acompañaron a las agrupaciones de familiares que año a año suben hasta la zona para honrar la memoria de los fallecidos.
Durante su intervención, el Delegado Juan Pablo Mellado enfatizó el rol de la administración pública frente a este hito: "Han pasado 21 años, pero Antuco sigue siendo una herida abierta en la memoria de Chile. Aquí no solamente recordamos una tragedia, también renovamos el deber que tienen las instituciones del Estado de cuidar la vida de quienes sirven al país y de aprender de los errores para que algo así nunca vuelva a ocurrir".
La autoridad provincial agregó que estar en medio de la cordillera permite dimensionar el frío y el viento extremo que enfrentaron los jóvenes aquella madrugada, concluyendo de forma tajante que cuando el Estado recibe a jóvenes para servir a la patria, asume también la obligación más importante de todas: cuidar sus vidas. Olvidar sería volver a fallarles.
Un hito que marcó a la comunidad local
Por su parte, la alcaldesa de Antuco, Sandra Bobadilla, reafirmó el compromiso de la comuna con el resguardo histórico y el soporte a los afectados. "Antuco nunca va a olvidar a estos jóvenes. Sus familias merecen respeto, memoria y acompañamiento permanente. Esta tragedia marcó para siempre a nuestra comuna", señaló la jefa comunal.
El homenaje concluyó con la entrega de ofrendas florales en los memoriales de la zona, en un ambiente donde el silencio cordillerano volvió a recordar el trágico escenario que conmovió al país hace más de dos décadas.
Nota por: Francisco Muñoz Almendras.
Reportero y Locutor Radio Mía 89.3 FM.