En Chile, durante los meses de abril a octubre se autorizan las llamadas “quemas controladas”. Esta técnica utiliza el fuego, de forma dirigida, para eliminar residuos vegetales en terrenos agrícolas, ganaderos o forestales.
Sin embargo, esta práctica genera toneladas de humo y gases contaminantes, como el monóxido y dióxido de carbono, que deterioran la calidad del aire y afectan directamente la salud respiratoria, especialmente en niños, niñas y personas mayores.
La situación es más grave en zonas donde el uso de leña como calefacción es predominante, provocando episodios críticos de contaminación de forma recurrente.
A esto se suma el adelantamiento de virus respiratorios en el país, como el SARS-CoV-2, el rinovirus y la influenza A, lo que ha generado un aumento sostenido de consultas de urgencia. En este contexto, las personas mayores de 65 años concentran una alta proporción de casos complejos.
Si bien las quemas responden a necesidades productivas, sus efectos sobre la salud pública y el medioambiente son evidentes. La contaminación no solo agrava enfermedades preexistentes, sino que también aumenta la vulnerabilidad frente a infecciones virales.
Avanzar hacia su prohibición progresiva es una medida necesaria. Existen alternativas sostenibles como el mulching, el compostaje a gran escala, el biochar o la producción de biomasa, que permiten una gestión más eficiente y amigable con el entorno.
En un país donde la agricultura y el sector forestal son pilares económicos, fomentar estas prácticas es clave para reducir impactos ambientales y mejorar la gestión de recursos.
Esta transición permitiría prevenir el agravamiento de enfermedades respiratorias, evitar el colapso de los servicios de urgencia y disminuir la presión sobre el sistema de salud.
Hoy, cuando Chile busca optimizar el uso de los recursos públicos, la prevención en salud se posiciona como la estrategia más eficiente. Es una oportunidad concreta para avanzar hacia un modelo centrado en la promoción y prevención, dejando atrás un enfoque reactivo.
Chile es una mesa para todos y todas.
EU. Francisco Muñoz Almendras
Enfermero – Diplomado en Docencia
Ciudadano